Mi sobrino ha ido creciendo hasta convertirse en un niño al que adoro. Tiene todas las virtudes deseables: es precioso, listo, juguetón, alegre, cariñoso... y convive con los tipicos defectos de los pequeñajos: es caprichoso, egoista, manipulador...
Ya superada la fase del bebé, cuando creía que eso de ser tia a jornada completa había pasado a un segundo plano puesto que la edad de mi sobrino me permitia ya no estar pendiente de él 60 segundos al minuto, llegó la gran noticia.... de nuevo iba a ser tia, pero esta vez de mellizos!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario